Un paseo por las nubes
Aún disfruto de volar...Son casi las 6:20 de la mañana y voy con destino a Medellín.
En el aeropuerto "eldoraro" de Bogotá, está haciendo bastante frío, y la noticia de que ya podemos subir al avión me reulta reconfortante.
Despegar es una sensación agradable. Debajo, un mar de gente, de construcciones y de automoviles, que se ven tan pequeños, que lo hacen sentir a uno como una especie de ser todo-poderoso, que pueda cubrir con su mirada grandes extensiones. Las avenidas parecen de juguete.
Poco a poco la ciudad se queda atras. Y empieza a verse el campo abierto de la cordillera. Después de superar la hermosa sábana de Bogotá, cada minuto el terreno se va haciendo más montañoso. Desde las leves ondulaciones de tierra hasta montañas y nevados. Las ciudades se ven tan indefensas desde la altura... Manizales apenas se insinúa a lo lejos.
Hay un lapso de unos cinco minutos en que el avión está por encima de las nubes, que parecen un osceano blanco y denso, arremolinado. El infinito mismo se conoce cuando una buena cantidad de nubes lo separa a uno de la tierra.
Se queda atrás lo blanco y la montaña es cada vez más predominante. Estamos llegando a la "Capital de la Montaña". Esta vez no aterrizaremos en Medellín sino en Ríonegro, pues el tamaño del avión lo exige.
Llegar a Medellín tomará unos cuarenta minutos desde el aeropuerto.
Estoy feliz de que hoy haya hecho buen día, y de que haya podido ver la ruta Bogotá-Medellín desde el Aire.
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ops... ayer dejé un mensaje aquí... Estoy segura que no lo soñé... No sé qué pasó, pero hoy ya no está. o bien, nunca quedó publicado...
"Te pedía si en el próximo viaje me llevas en tu maleta... Porque quiero un descanso..."
Saludos,Comentario de Angelita hace 4 años y 54 meses
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Las maletas llenas de palabras pueden ser grandes compañías...
Comentario de jogom hace 4 años y 54 meses